Mudarse del Reino Unido a Canarias: pasos y trámites
Desde el Brexit, mudarse del Reino Unido a España ya no es un traslado dentro de la UE. Eso cambia el orden de los pasos: primero el visado, después el contenedor. Esta guía repasa las etapas en el orden en que llegan.
Actualizado: 6 de agosto de 2026
Primero el visado, luego el contenedor
Los ciudadanos británicos son ahora nacionales de un tercer país. Para una visita basta el pasaporte; para vivir en España hace falta un visado tramitado antes de la mudanza. Cuál corresponde — jubilados, empleados y autónomos siguen vías distintas — depende de cada situación y cambia con el tiempo. La respuesta vinculante la da el consulado español en el Reino Unido.
El visado se solicita desde el Reino Unido, no desde España, y el proceso se mide en meses, no en semanas. Contrate la mudanza cuando el calendario esté claro, no antes: un contenedor que zarpa antes del visado se queda esperando en el puerto, con los gastos a su cargo.
La empresa de mudanzas: cuenta la experiencia con las islas
El ajuar viaja a Gran Canaria en barco. Lo habitual son dos opciones: un contenedor propio para una casa completa, o carga compartida para mudanzas menores. En la carga compartida varios clientes comparten contenedor y la salida depende de cuándo se llene.
Pregunte expresamente por la experiencia con Canarias, no solo con España: la diferencia está en la aduana y en el último tramo desde el puerto de Las Palmas. Pida el presupuesto por escrito, con el seguro de transporte y con indicación clara de quién se ocupa del despacho aduanero.
Aduana: el ajuar no es mercancía
Aquí coinciden dos cosas: el Reino Unido está fuera de la UE desde el Brexit, y Canarias, aunque pertenece a la UE, queda fuera de su territorio de IVA. Por eso la mudanza pasa por la aduana al llegar. El ajuar usado suele quedar exento de impuestos cuando se traslada la residencia, siempre que se cumplan las condiciones.
Las condiciones habituales: los enseres son usados y ya eran suyos, el traslado de residencia se puede acreditar y la importación se hace dentro de los plazos establecidos. Las reglas vigentes las publica la Agencia Tributaria.
En la práctica, la empresa de mudanzas o un agente de aduanas presenta la declaración y le pedirá un inventario completo. Prepare esa lista con cuidado, a ser posible mientras embala.
Qué llevar y qué dejar
Los electrodomésticos británicos funcionan con el mismo voltaje que los españoles; solo cambian los enchufes, y eso lo resuelven adaptadores o clavijas nuevas. El coche es otra historia: un vehículo con volante a la derecha se puede importar y matricular, pero el proceso de homologación, impuestos e inspección técnica es laborioso, y el volante seguirá a la derecha. Decídalo antes de cargarlo; las normas las fija la DGT.
Piense también en el clima. En la costa, el salitre y la humedad castigan la madera maciza y los tapizados. Y mida la vivienda nueva antes de llenar el contenedor: más de un sofá británico se ha quedado en el rellano.
Las mascotas viajan con sus propios papeles
El pasaporte europeo de mascotas emitido en el Reino Unido ya no es válido. Perros y gatos necesitan microchip, vacuna antirrábica en vigor y un certificado sanitario expedido por un veterinario oficial poco antes del viaje. Su veterinario conoce los requisitos actuales; las normas vinculantes las fijan las autoridades españolas.
Más difícil que los papeles suele ser el transporte. No todas las aerolíneas aceptan animales en las rutas a Canarias y las plazas son limitadas. Quien prefiera ahorrarle el vuelo al animal puede cruzar la península por carretera y tomar el ferry desde Huelva o Cádiz. Cierre la ruta pronto, porque a veces condiciona todo el plan de viaje.
Tras la llegada: los registros
Con el visado en el pasaporte, el papeleo continúa en la isla: la tarjeta de extranjero (TIE) en la Policía Nacional, el empadronamiento en el ayuntamiento y, según el caso, el alta en la Seguridad Social o un seguro médico privado. Casi todo requiere cita previa: pídalas en cuanto tenga fecha de llegada. El NIE, si aún no lo tiene, se asigna durante estos trámites y figurará después en cada contrato y cada factura.
Cambie también pronto el permiso de conducir británico; el trámite es de la DGT. Y si la vivienda necesita obra: las guías sobre cómo encontrar un profesional y cómo transcurre una reforma tratan justo eso. Conviene leerlas antes de instalarse, porque las empresas con demanda suelen tener semanas de espera.