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La reforma en Gran Canaria: cómo transcurre una obra

En España se llama reforma a casi cualquier renovación, desde un baño nuevo hasta una rehabilitación integral. Antes de empezar conviene dejar claros el alcance, los permisos, el presupuesto y las responsabilidades.

Actualizado: 6 de agosto de 2026

Planificación: primero el alcance, luego el precio

Defina con exactitud qué se va a hacer antes de pedir presupuestos; de lo contrario acabará comparando cosas distintas. La visita al inmueble forma parte siempre del proceso.

Reserve un colchón en el presupuesto. Buena parte de los edificios de la isla son de los años sesenta a ochenta. Al abrir paredes o suelos puede aparecer trabajo que nadie podía valorar antes.

Permisos: decide el ayuntamiento

Que una obra requiera solo comunicación previa o licencia de obra depende de su alcance y lo regula cada ayuntamiento. Infórmese allí antes de empezar, no después.

La distinción habitual es por alcance: los trabajos menores sin afección estructural suelen tramitarse como obra menor, por un procedimiento simplificado; los mayores, como obra mayor con licencia y a menudo con proyecto. Dónde está el límite exacto lo fija cada ayuntamiento.

En una comunidad de propietarios se añade su autorización: los trabajos que afectan a fachada, bajantes o elementos comunes la necesitan. Una empresa con experiencia ayuda con ambos trámites; pregúntelo expresamente.

Presupuesto y contrato

La base es un presupuesto por escrito con partidas, impuestos y plan de pagos; los detalles están en la guía sobre el presupuesto.

Acuerde pagos por avance de obra y deje el plazo por escrito. En obras grandes conviene regular también quién abre la obra cada día y adónde va el escombro.

Durante la obra

Manténgase localizable. En una obra surgen decisiones pequeñas continuamente. Si usted no está disponible, la empresa tendrá que decidir sola o parar el trabajo.

Los cambios y añadidos van en un presupuesto adicional por escrito. Visite la obra con regularidad, sobre todo antes de que algo quede revestido o alicatado: después, comprobar sale caro.

Vivir en casa durante la obra

Que pueda quedarse en la vivienda durante la obra depende del alcance. Un baño se puede puentear; una cocina abierta y polvo en todas las habitaciones, difícilmente. Hable con la empresa sobre el orden de las estancias y prevea otro alojamiento para las semanas más duras.

Recepción y garantía

Repase el trabajo terminado junto con la empresa y anote los defectos por escrito. El plan de pagos debería dejar el último abono para después de corregir esos puntos.

Guarde presupuesto, adicionales y facturas: son la base de cualquier reclamación de garantía y, al vender el inmueble, la prueba de lo que se hizo.

Preguntas frecuentes

¿Necesito licencia para reformar el baño?

Lo decide su ayuntamiento. Muchas obras van con una comunicación previa; otras requieren licencia, y el límite lo fija cada municipio. Pregunte allí antes de empezar.

¿Hace falta un arquitecto?

Para trabajos menores, normalmente no. Cuando la obra afecta a elementos estructurales, a la fachada o a la distribución, el ayuntamiento suele exigir un proyecto firmado por un técnico. Confírmelo en el ayuntamiento o con su empresa.

¿Cuánto dura una reforma?

Solo se puede responder proyecto a proyecto: influyen los permisos, los plazos del material y lo que aparezca al abrir paredes. Pida el calendario por escrito y cuente con un margen.

¿Quién retira los escombros?

Debe figurar en el presupuesto. Muchas empresas incluyen el contenedor y la retirada como partida propia; si la oferta no dice nada, pregunte antes de firmar.